
Sobre mí
Soy una mujer polifacética, curiosa, creativa, dinámica y, sobre todo, orientada al servicio.
Me motiva participar en escenarios diversos con diferentes desafíos que atender a diario y trabajar con personas, lo cual enriquece mi alma.
Mi mente tiende a la resolución de problemas desde una vertiente creativa e intuitiva. A lo largo de mi experiencia como profesional, he desarrollado una gran capacidad de escucha y de empatía. Como comunicadora que soy, disfruto mucho al compartir mis conocimientos sobre el autocuidado y al acompañar a las personas en el camino hacia unos hábitos de vida más saludables.

Mi camino hasta aquí
El camino hacia la materialización de IMANI, que significa FE en swahili, ha sido largo, de mucho autoconocimiento y una profunda superación personal.
Mientras estudiaba en la Universidad en Uruguay, murió mi primer bebé en el parto y, un año después, nacía mi segundo hijo y obtenía mi título universitario. Fueron dos años muy intensos y, a pesar de tener estos dos premios tan anhelados, el dolor necesitaba ser procesado. Yo no era la misma mujer, todas estas experiencias me habían transformado. Cuestionaba toda mi vida, todas mis metas, la forma en la que me habían transmitido los conocimientos. Buscaba sentido a todo lo vivido y me preguntaba cómo quería ejercer mi profesión y vivir mi vida.
Pasé años trabajando mucho hasta que llegó un momento en el que necesité un año sabático. Puse una pausa para pensar cómo quería ejercer y cómo quería que fuera mi vida. Fue en ese momento cuando reconocí mi fuerte veta social. Descubrí que me siento satisfecha con mi trabajo cuando lo ejerzo desde el servicio a personas en situación de vulnerabilidad, que realmente necesitan una mano para transformar sus vidas.
En ese momento, definí que quería trabajar con niños y embarazadas y, ¡oh, sincronías!, conseguí el trabajo que soñaba, en un programa llamado Uruguay Crece Contigo, orientado a la primera infancia y las mujeres embarazadas en riesgo de exclusión social. Fueron casi 6 años de un gran aprendizaje y crecimiento profesional y personal, por los que estoy y estaré siempre agradecida.
En esos años, conocí a mi actual esposo y nació mi hija, luego de una embarazo bioquímico que no prosperó. Mi marido es español y, en 2018, nos atrevimos a hacer un cambio radical como familia. Cerramos nuestra etapa en Uruguay y nos abrimos camino en España con dos niños de 11 y 2 años.
Llegué al nuevo país con la intención de formarme en Constelaciones Familiares y emprender mi propio negocio. Sin embargo, un nuevo embarazo me hizo abocarme de lleno a mi familia. A los 7 meses de embarazo, el nuevo bebé dejó de moverse en mi vientre. Tras una cesárea de urgencia, la salud de nuestro bebé era tan delicada que vivió 13 días y partió al encuentro de su hermano mayor en abril del 2019.
Este nuevo proceso de duelo me llevó a ahondar más en mi autoconocimiento. Hice cambios necesarios en mi forma de relacionarme con el mundo. También continué con formaciones postergadas, como el Reiki y los Registros Akáshicos, y descubrí en la Naturopatía y las Flores de Bach. Esto me llevó a definir con más claridad mi concepto de acompañamiento y a fortalecerme en mi metodología de trabajo desde la perspectiva de la alimentación consciente y no pesocentrista.
Ahora, que ya finalicé todas mis formaciones y me empoderé como profesional, es cuando doy el paso y me atrevo a emprender a mi manera con una propuesta atípica e innovadora para acompañar procesos de cambio y bienestar. Sigo derribando barreras internas de inseguridad y sigo aprendiendo a ofrecer lo que soy y lo que tengo de la forma más auténtica y original posible.
Te doy la bienvenida a IMANI.
LA OPINIÓN DE NUESTROS CLIENTES
Tratar con Priscilla es estar en un entorno tranquilo y de paz, en el que poder hablar, ser tu misma y fluir. Las sesiones de reiki me han ido muy bien, cuando fui la primera vez estaba en una época oscura de mi vida. Pero, poco a poco, fue limpiando y yo sanando. Qué decir, es una persona vitamina que ya forma parte de mi vida.
Priscilla no sólo me ha aconsejado desde la alimentación consciente, sino que hemos complementado con sesiones de reiki y flores de Bach. Más allá de los aspectos profesionales, rescato su empatía, su escucha libre de juicios y su calidez humana. He descubierto mucho de mí en este camino que estamos recorriendo juntas y no tengo más que palabras de agradecimiento. Sé que no estoy sola.
Conocer a Priscilla ha sido mágico en mi vida. El primer encuentro fue una sesión de reiki, más tarde, una lectura de registros y una limpieza energética. Ví cambiar mi energía hasta experimentar un gran desbloqueo de chakras, logrando sentirme plena en mi vida. A partir de ahí, el proceso se ha convertido en una aventura: me he formado en lectura de registros akáshicos y me acompaña en cualquier cuestión. Realmente un placer haberte conocido. Mil gracias eternas, eres puro corazón.
Realicé una sesión de reiki con Priscilla y me encantó. Salí con una sensación de alegría y de bienestar muy placentera. El reiki que practica Priscilla es distinto, ya que hay contacto y, tras la sesión, te ofrece una explicación de lo que ha sentido con sus manos, haciéndote reflexionar e integrar el conocimiento en tu conciencia. A nivel físico, también noté un alivio de mis molestias. Lo recomiendo 100%.
Antes de encontrar a Pris defraudada de hacer dietas tan horrorosas… Adelgazaba y volvía a engordar, hinchada y, últimamente, ya no me encontraba bien, me dolían mucho las piernas. Mi marido estaba preocupado por mi poca movilidad, por lo que lo comentó con una psicóloga. Ella le recomendó que probara con Priscilla. Estoy encantada, no pensé nunca que me iría tan bien, ahora estoy más optimista con ganas de hacer cosas. Gracias a ti, Pris.